Fue rescatado por familiares, tras varios minutos debajo del agua. Intentaron reanimarlo en el hospital, a donde parientes y vecinos se trasladaron para esperar un milagro, pero finalmente se certificó la muerte.
Un niño de cuatro años, identificado como Santiago Castillo, domiciliado en el barrio Belgrano, murió anoche, luego de que cayera a un canal de riego.El menor ingresó sin signos vitales al nosocomio, y se le practicó tareas de reanimación, inclusive extrayéndole líquido a través de una zonda, aunque fueron vanos los esfuerzos del personal de salud para salvarle la vida.
El hecho sucedió cercano a las 20 horas de ayer. Al parecer, el pequeño, en un aparente descuido de su madre, siguió a otros niños que se dirigían hacia el canal, denominado de “Los Pozos”, que lleva agua hacia campos lindantes y parajes vecinos del departamento Taboada.
Al acercarse al curso artificial, habría resbalado cayendo a las aguas. Tras advertir esta situación, otros menores corrieron en busca de auxilio hacia el hogar del pequeño, distante unos 600 metros. La madre y otros familiares se trasladaron al lugar, pero cuando llegaron al lugar no divisaron por ningún lado al menor. Otros niños apuntaron el lugar donde había caído y comenzaron a buscarlo debajo de las aguas. Al cabo de algunos minutos logran dar con el cuerpo del niño y corrieron hacia el Hospital Zonal con la criatura en brazos.
Por el lugar pasaba circunstancialmente un oficial retirado de Policía, quien los trasladó en su auto y alertó al personal policial de la situación. Una patrulla de la Comisaría Cuarta los escoltó hasta el centro de salud.
Pasadas las 20.10, comenzó el trabajo de la médica de guardia, Dra. Paola Luna, quien con personal de enfermería trabajó 50 minutos tratando de reanimar a la criatura. Muchos familiares y vecinos se llegaron al hospital a esperar el milagro.
Finalmente, a las 21.10, se les comunicó a los familiares que nada se puso hacer y que el niño murió por asfixia por inmersión. Escenas de profundo dolor se vivieron el lugar. La joven madre, identificada como Carla Castillo (20 años), no podía creer el triste desenlace de su pequeño hijo, que fue entregado a sus familiares.








